LA HISTORIA DEL CITOS
El silencio y la sensacion de soledad que genera un naufragio, se convierten en el Citos en una explosion de vida y de intenso colorido. Un arco iris submarino conocido como El Barco de las Gorgonias.
Para sumergirnos en un mar de gorgonias en Andalucía es ineludible una visita a este pecio, que descansa en las aguas cercanas a la Isla de Tarifa. CUENTA LA HISTORIA... que este vapor, construido en Suecia a principios del siglo XX, se dedicaba al transporte de maderas de calidad. Sus dimensiones eran aproximadamente de 70 metros de eslora por unos 10 metros de manga. Varias fueron las coincidencias que se dieron para esta terrible tragedia: el barco navegaba totalmente cargado de pino rojo de California, había un fuerte temporal y, en el momento del desastre, la marea era baja, tropezando con el fondo en Los Bajos de los Cabezos de Tarifa, donde también reposan los restos de otros dos cargueros, el Aleco y el Dimitri Los desperfectos que tiene el pecio en su proa avalan esta historia, conservando aun las anclas en las escobenes. 20 años después del hundimiento del barco comenzaron los trabajos de rescate de la madera noble que se encontraba en sus bodegas. Como dato anecdótico, mencionar que los tablones estaban marcados con el sello de la antigua URSS. Como consecuencia de estas labores, parte de la estructura de la cubierta del barco esta muy deteriorada debido a las explosiones realizadas para recuperar su valiosa carga. Estos trabajos de recuperación de la madera quedaron paralizados en 1957.
Es imprescindible salir con un centro de buceo local, ya que el vapor se encuentra muy
alejado de tierra, situado frente a la playa de “Los Lances” en Tarifa. Además por su
amplio conocimiento de las corrientes de la zona, planifican la inmersión en el horario
de reparo de marea.
Se requiere un nivel avanzado de experiencia, debido a la profundidad y las corrientes.
Es necesario el uso de ordenadores de buceo o tablas, como asimismo una boya de
señalización. El tiempo de inmersión en condiciones normales es de aproximadamente
30 minutos y aún así será necesario hacer descompresión. El centro de buceo fondeará
una botella a popa del barco para seguridad, aproximadamente a 5 metros de
profundidad.
En días de sol y aguas medianamente claras la visibilidad es muy buena, incluso
espectacular. Aún así es recomendable el uso de focos o linternas para poder contemplar
la belleza del colorido de la cubierta y el interior de las bodegas.
Los centros de buceo locales ofrecen la posibilidad de bucear con Nitros.
Se recomienda el uso de un traje seco o semiseco, pues la temperatura del agua suele
estar entre los 14 y 18º, dependiendo de la época del año.
El pecio no es visitable entre los meses de abril y agosto, debido a que están amarradas
las redes de la almadraba sobre la estructura del barco. En estas fechas tiene lugar el
paso por el Estrecho de Gibraltar de las poblaciones de atunes (Thunus Thynnus) que
emprenden su largo viaje hacia el Mar Mediterráneo.
RECORRIENDO UN ARCOIRIS SUBMARINO
Varios nombres recibe este barco: para la historia es el "Citos", para los pescadores es el "Barco de las Maderas" y para los submarinistas el "Pecio de Las Gorgonias". En la actualidad, el "Citos" descansa sobre un fondo arenoso a una profundidad media de 31 m. frente a la Playa de Los Lances, en Tarifa. Aunque la cubierta del pecio está prácticamente dividida en dos mitades debido a las detonaciones realizadas para el rescate del cargamento, la conservación es bastante buena. El casco está entero, encontrándose tumbado sobre el costado de estribor.
La primera impresión que causa este hundimiento es la sensación de magnificencia. Descendemos por el cabo de fondeo y contemplamos su enorme estructura metálica perfectamente reconocible sobre el fondo. Sin duda, uno de los detalles que convierten este pecio en espectacular y fantasmagórico a la vez, es una enorme red abandonada por los trabajadores de la almadraba hace años, enganchada desde la cubierta del barco y alzándose hasta la banda de babor. La presencia de corrientes hace que muchas veces quede suspendida en el agua envolviendo al barco formando figuras muy atractivas para los fotosubs.
Empezamos el recorrido por la popa, la parte más profunda, a unos 35 metros. La espectacularidad y profundidad del casco se hacen visibles. En un primer plano el encuentro con el codaste, el enorme timón, sus bisagras, su hélice de 4 palas y la línea de la quilla perdiéndose en la arena.
Continuamos la inmersión hasta llegar a la zona media del barco, en nuestro camino hacia la proa con sus amplias bodegas, situada a unos 28-30 metros de profundidad. Dos grandes colonias de Dendrophylia Ramea, escondidas entre las gorgonias, merecen toda nuestra atención. Sus pólipos de color blanco intenso y su tallo de color naranja formando un aspecto arborescente, contrastan con los rojos intensos que los rodean. Las bogas, con su movimiento constante, su ir y venir del azul al pecio, encuentran el refugio perfecto en este arrecife artificial.
Camufladas en el arenal siempre hay tembladeras a la espera de su presa. Hay que ser un buen observador para adivinar su silueta contorneada en el fondo, por eso es imprescindible controlar una buena flotabilidad para no apoyarnos sobre las mismas.
En ciertas ocasiones se pueden ver enormes pargos o bancos de palometas. Veremos borriquetes en las bodegas, sargos, salmonetes de gran tamaño pegados al fondo y entre los restos menos reconocibles del barco, meros, morenas y congrios ya que resulta un hábitat perfecto para estas especies.
Un inmenso rascacio ha convertido este amasijo de hierros en su hogar y al que podremos visitar inmersión tras inmersión. Lograremos distinguir a una grupo de peces de San Pedro (Zeus Faber), también habituales en el lugar, merodeando entre las estructuras del barco desperdigadas por la arena.
Las corrientes producidas por la confluencia del Mediterráneo y el Atlántico en las aguas del Estrecho hacen que en esta zona sean frecuentes los encuentros con tortugas y peces luna.
Durante toda nuestra inmersión estamos rodeados por infinidad de tres colas o Anthias Anthias, que con su naranja intenso le dan un aspecto muy colorido a la inmersión. Los contraluces de las bodegas envueltos en multitud de gorgonias multicolores forman una imagen que no olvidaremos fácilmente ante la luz de nuestros focos. El azul intenso del mar, los rojos deslumbrantes de las gorgonias, el casco del barco...
Ya en la proa nos esperan las anclas aun enganchadas en los costados del casco y un enorme agujero, que probablemente fue la vía de agua que provocó el hundimiento al chocar con Los Bajos de Los Cabezos. Lentamente nos dirigimos hacia el costado de babor, parte alta del pecio, para iniciar nuestro ascenso y encontrar el cabo que nos llevará de vuelta a la superficie.
SUMERGIDOS EN UN MAR DE GORGONIAS
Pero sin duda, la gran atraccion de este pecio son las gorgonias, repartidas a lo largo de toda la cubierta del barco. Iluminadas por nuestro foco, conforman un impactante arco iris lleno de color y formas diversas. Son de proporciones bastante considerable y de tonalidades muy atractivas (rojas, amarillas, naranjas...) Las que estan situadas en la bodega conforman un marco incomparable con las entradas de luz por los ventanales de cubierta y los Anthias Anthias formando autenticas cortinas de vida. Son m abundantes las del genero Paramuricea Clavata, con aspecto de arbol irregular, de color rojo oscuro, a veces con los extremos de las ramas en amarillo. Forman tupidos bosques en donde los polipos se disponen en forma de abanico, en un mismo plano y perpendicular a las corrientes dominantes, para asi poder captar su alimento.
Y si nos gusta la vida macro, entre los alcionarios, las algas incrustantes y el polipo naranja Astroides Calicularis, una gran variedad de nudibranquios, planarias y crustaceos que hacen la delicia de los amantes de lo diminuto.
En este vapor trabajaron algunos de los primeros buzos profesionales que hubo en nuestro pais, como Carlos Marti o Juan Llimbernat Mayola. Valgan algunas fotos como recuerdo y homenaje para ellos.
Un inmenso rascacio ha convertido este amasijo de hierros en su hogar y al que
podremos visitar inmersion tras inmersion. Lograremos distinguir a una grupo de peces
de San Pedro (Zeus Faber), tambien habituales en el lugar, merodeando entre las
estructuras del barco desperdigadas por la arena.
Fotos cedidas por Oscar Rulli,Manolo Perez y textos de Cristina Perez y Patricia Sibajas procedentes del documental CITOS
UN NAUFRAGIO LLENO DE COLOR.
La visita a este pecio se convierte en una aventura en la que nuestras expectativas nunca
se veran defraudadas. Imagenes de vida y color que quedaan plasmadas en nuestro
recuerdo, con la necesidad de volver a recorrer este arco iris submarino y sumergirnos
en un mar de gorgonias.
Agradecimiento:
A nuestros amigos Carlos Calvo Clavero y CIES SUB
por las fotos cedidas que forman parte de la historia del CITOS
PIES DE FOTOS
Juan Llimbernat Mayola,recordman de profundidad de la epoca, en una de las
inmersiones que efectuo en el citos
Rovira,pareja de buceo de LLimbernat,ambos eran catalanes,donde el Buceo se
iniciaba en esa epoca.
El Mari Sari, barco que ayuda a los buceadores en la extraccion de la madera.
Puerto de Tarifa con las maderas del CITOS
